Atención temprana y terapia asistida con animales

Atención temprana (A.T.) y terapia asistida con animales

Por Beatriz Alonso del Cuerpo Canino Terapéutico Lincoln

Atención temprana y terapia asistida con animales

Por suerte cada vez hay más avances dentro del mundo de la atención temprana.

Pero, ¿qué es?

Es el conjunto de intervenciones para niños pequeños y sus familias (cuando se ha solicitado) en un determinado momento de la vida de un niño/a.

Los objetivos son: asegurar y mejorar la evolución personal del niño, reforzar las propias competencias de la familia y fomentar la inclusión social de los mismos.

Todo esto se realiza siempre en el entorno natural del niño, cuanto más cerca de su casa mejor.

Debe ser un trabajo multidimensional, orientado a la familia, con la prevención como algo primordial dentro del trabajo de intervención.

Atención temprana y terapia asistida con animales

¿Qué diferencia a la A.T. de otras terapias?

Como aparece anteriormente, la palabra clave es: PREVENCIÓN.

Muchos son los estudios que fundamentan que cuanto antes se intervenga mejores resultados se obtienen.

“Las experiencias ricas y positivas durante la primera infancia tienen efectos positivos en el desarrollo cerebral.

Ayudan en la adquisición del lenguaje, en el desarrollo de destrezas de resolución de problemas y en la formación de relaciones sociales saludables con iguales y adultos”, (Park & Peterson, 2003).

“La evolución que experimentan los niños desde el nacimiento (incluso desde la concepción), hasta los primeros años de vida, no se puede comparar con ningún otro estadio de la vida”, (Shonkoff, 2000).

Atención temprana y terapia asistida con animales

¿Por qué es conveniente actuar tempranamente?

Los cambios en la capacidad mental son mayores cuando el cerebro crece con mayor rapidez. Esto ocurre en los primeros años de vida – en la primera infancia.

Existe un límite de tiempo en el que es más fácil que se activen las células cerebrales.

Pasado este tiempo, es posible que se den situaciones irreversibles. Es en este periodo cuando se desarrollan y maduran las capacidades funcionales de forma global.

Éstas son: el área del lenguaje, la sensorial, la física y la psicológica. Esta etapa destaca por su potente ritmo evolutivo. La adaptación y desarrollo del SN y el cerebro, afectan e influyen en el desarrollo posterior.

La estimulación temprana desarrolla la personalidad a nivel intelectual, bio-psicomotor, y socio-emocional. Va plenamente ligada a la alimentación, a la vida familiar y al ambiente que rodea al niño.

Atención temprana y terapia asistida con animales

¿Quiénes son los destinatarios de la atención temprana?

Se consideran en riesgo los recién nacidos y prematuros, incluso embarazadas y a niños con:

  • enfermedades genéticas (síndrome de Down)
  • enfermedades metabólicas
  • retraso motor
  • déficits sensoriales auditivos y visuales
  • en situación de desnutrición
  • cardiopatías
  • han sido ingresados en la UCI de neonatología o pediatría

En estos casos, es recomendable recibir estimulación temprana, y hay situaciones en las que es primordial la atención temprana.

Estos casos son: parálisis cerebral, déficit intelectual, trastornos del lenguaje, trastornos psíquicos graves, enfermedades del SNC, como, por ejemplo, el síndrome de Rett.

Atención temprana y terapia asistida con animales

¿Qué aporta un perro en todo esto?

Primeramente, los destinatarios de la terapia asistida con animales y los de la atención temprana, coinciden.

Por otro lado, entre los beneficios que se han demostrado con las últimas investigaciones realizadas sobre incluir animales en las terapias, se encuentran muchos de los objetivos principales de la atención temprana. Y si tenemos en cuenta a los autores citados previamente, los beneficios que produce estar cerca de un perro conseguirán mayores resultados si se hace cuando los niños son pequeños y están en las primeras etapas de su desarrollo.

A continuación, se indican algunas patologías y/o circunstancias susceptibles de tratamiento mediante las intervenciones asistidas con perros (IAA).

Depresión Parálisis cerebral Crisis epilépticas
Toxicomanías Paraplejias Cáncer
Estrés Rehabilitación motriz Violencia familiar
Trastornos del espectro autista Síndrome de Down Síndrome de Rett

Es fácil observar que muchos se repiten en ambos casos. Tal coincidencia no se debe a la casualidad, como tampoco es casual todo lo que beneficia tener cerca a un animal. En este caso hablamos del perro.

Beneficios de la terapia asistida por animales:

  • Fisiológicos: disminución de la presión de la sangre, acompañada de un posible fortalecimiento de los músculos, incluso recuperación de enfermedades del corazón.
  • Estímulo mental: se consigue mucho trabajo cognitivo; se trabaja el desarrollo del lenguaje y el aumento de la comunicación y la memoria, así también como ejercicios de psicomotricidad fina y gruesa.
  • A nivel psico-social: se potencia la empatía, aumenta la sensación de aceptación incondicional (un perro no realiza juicios), mejora la comunicación y relación entre los usuarios.

Estos son sólo algunos de los muchos efectos positivos de la TAA,

pero ya se puede ver claramente como abarcan los distintos niveles sobre los que trabaja la estimulación temprana. Los recordamos: nivel intelectual, bio-psicomotor y socio-emocional.

Merece la pena describir con más detalle algunos de los aspectos que se consiguen mejorar en niños que reciben terapia asistida con animales.

La comunicación:

Los animales revelan sus sentimientos y su estado de ánimo a través del lenguaje corporal. Es necesario que los niños conozcan este lenguaje corporal.

A menudo, a través de una observación detenida, los niños aprenden a interpretar la manera de reaccionar de los animales, y ese aprendizaje los hará más sensibles a sus emociones, a sus sentimientos y a su conducta en general.

Además, en la vida cotidiana, los niños necesitan comprender, tolerar y aceptar a los demás tal como son y el trato con los animales les ayudará a ejercitarse en ese sentido, (Dieter Krowatschek, 2009).

La empatía:

En una sociedad que, en muchos aspectos, está marcada por la brutalidad y la violencia, los animales ayudan a los niños a experimentar empatía.

Mediante el contacto con los animales, cultivan la compasión y aprenden a sintonizar con los demás. El amor hacia los animales nos ayuda a amar también a los seres humanos y a todos los seres vivos en general, (Dieter Krowatschek, 2009).

Responsabilidad y autonomía:

De manera equilibrada y casi sin darse cuenta, los niños aprenden rutinas y tareas que no pueden dejar pasar, porque de ellas depende el bienestar de ese perro que les acompaña y tanto les aporta.

Apoyo emocional:

Con el perro, se puede crear una relación y un vínculo que no se consigue con el terapeuta o con ninguna otra persona. La aceptación incondicional que se recibe del perro, hace que el niño aumente mucho su autoestima.

Se dan situaciones en las que los niños cuentan al perro secretos que no expresan a nadie más, por lo tanto, teniendo al perro cerca durante la terapia, se pueden conseguir objetivos que, sin él, serían difíciles de alcanzar.

El acariciar al perro y el contacto con éste, hace que niños que no tienen un contacto físico permanente, sí lo reciban durante la terapia, y es algo importante, ya que se han demostrado los beneficios del contacto físico con los niños, sobre todo desde temprana edad.

Estudios defienden que, sin este contacto, no se desarrollan buenas relaciones con otras personas y pueden fracasar en su crecimiento psicológico.

Si tantos son los beneficios de la TAA, si está demostrado que cuanto antes de estimule al niño mejores resultados habrá.

Además, se sabe que hay una tendencia natural del ser humano a acercarse a la naturaleza y los animales, la cual está más intensificada en el niño que en el adulto,

¿por qué no aprovechar todo esto para el beneficio de miles de niños?

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