La historia de Samba

La historia de Samba

Por Andrea Esteban del Cuerpo Canino Terapéutico Lincoln

La historia de Samba

 

Os presento a Samba, una perrita de la raza Golden Retriever que actualmente tiene cinco años y medio. Samba llegó a nuestras vidas con tan solo dos meses de edad y no tardó ni unas horas en adaptarse a su nueva familia, dentro de la cual ya estaba Coba, otra perra de raza Bóxer, que por entonces tenía cuatro años. Samba llegó como un terremoto y era imposible que pasase desapercibida, por lo que Coba y ella hicieron migas enseguida, y desde entonces es casi imposible encontrarlas separadas.

La historia de Samba

 

Samba es una perra de lo más juguetona, le encanta salir a correr al campo, bañarse en cualquier charco que vea y enterrarse en la nieve de cabeza a rabo cada vez que puede, pero sin duda, lo que más le gusta es estar rodeada de humanos y recibir una buena ración de mimos. No pierde la oportunidad de apoyar su cabeza sobre tus rodillas o de mover tu brazo con su hocico para que la llenes de caricias. Esto, unido al carácter tan sociable y amable que tiene, hace de ella una estupenda perra de terapia.

La historia de Samba

 

Todo empezó en el momento en el que, como estudiante del grado de Psicología, tuve que cursar el prácticum. La propia universidad ofrecía la posibilidad de realizar las prácticas en la empresa Lincoln Consulting, S.L.

Mi pasión desde bien pequeña había sido trabajar con animales, por lo que en cuanto vi la labor que realizaban con ayuda de los perros, no tuve ninguna duda de qué prácticas escoger.

Y así, hace poco menos de un año, empecé a formarme y aprender de mis compañeros dentro de esta empresa, no solo la parte que correspondía a mis estudios de Psicología, sino también aprendí a entender y comunicarme mejor con los perros y a cómo hacer que el trabajo se convirtiese en un rato de diversión y entretenimiento para todos.

La historia de SambaNo podía estar más contenta hasta ese momento, pero entonces surgió la posibilidad de introducir a Samba en el Cuerpo Canino Terapéutico de Lincoln y formarnos y aprender las dos como si fuésemos uno.

Siempre he tenido un vínculo especial con Samba, pero desde que trabajamos juntas éste se ha hecho todavía más fuerte.

 

Y así, a día de hoy, una vez acabado mi periodo de prácticas, seguimos formando parte del Cuerpo Canino Terapéutico Lincoln realizando esta labor tan bonita que es la de ayudar a los seres humanos.

 

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